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“The Burnt Part Boys”…una
musical atrayente
Obra se presenta en Playwrights Horizons |
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*Photo
credit Joan Marcus |
En “The Burnt Part Boys,” la oportuna
musical actualmente en cartelera en el teatro principal del
Playwrights Horizons,
el tema tira las fibras del corazón debido en gran parte a la
historia del desastre que narra, pero el libro de la escritora
Mariana Elder deja cierta distancia entre los espectadores y los
personajes. La obra es una mezcla de fantasía y realismo, con música
algo repetitiva de Chris Miller... cuyas canciones tienen la misma
musicalidad... y letra de Nathan Tysen, alardea un elenco de capaces
actores. La obra hubiera sido mucho más conmovedora si el personaje
principal hubiera pensado más en las consecuencias de sus acciones.
El personaje principal, Pete, un muchacho de catorce años,
tiene sus héroes, entre ellos, Sam Houston, Davy Crockett y Jim
Bowie... los superhéroes del Álamo...y su padre, un minero
quien, con tres compañeros, pereció hace diez anos en un accidente
en la parte de la mina que ahora llaman la parte quemada.
Estos héroes (todos interpretados por Michael Park) aparecen en la
acción y guían al joven mientras éste viaja con sus amigos Dusty
(Noah Galvin) y Frances Boggs (Molly Ranson) a la parte quemada
para destruir el pasaje que la compañía minera piensa reabrir.
El protagonista teme que, si la compañía vuelve a abrir la
parte quemada, arriesgue la vida de otros mineros, entre ellos
su hermano Jake (Charlie Brady) y su amigo Chet (Andrew Durand), dos
mineros quienes persiguen a los jóvenes para que no cumplan con su
plan. La tensión crece cuando una explosión atrapa a todos otra vez
en la parte quemada; es aquí que la edad y la falta de
experiencia del joven podrían causar su propia muerte y la de sus
compañeros.
No voy a revelar el desenlace del drama pero parece que la
escritora quiso crear un desenlace estilo Hollywood lo
cual disminuye el efecto del drama. Los miembros del elenco hacen
todo lo posible para darle credibilidad al drama, pero debido a la
dirección restringida de Joe Calarco y la presencia de unas
escaleras de mano que cubren el espacio teatral, a veces ellos, y la
acción, no hacen más que rodeos.
“The Burnt Part Boys,” en
cartelera en el Playwrights Theatre, 416 de la calle cuarenta y dos
oeste, Nueva York. Funciones hasta el 13 de junio con el siguiente
horario: martes a viernes, a las ocho; sábados, a las dos y media y
las ocho; domingos, a las dos y media y las siete y media. Boletos:
$70, disponibles al 212.279.4200.
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Circle Mirror
Transformation
Una clase de drama y sus revelaciones |
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![[CircleMirror039.jpg]](http://4.bp.blogspot.com/_TmUBWwWLKUU/StXratvS4_I/AAAAAAAADX0/PwklNjquZ1o/s1600/CircleMirror039.jpg)
*Photo
credit Joan Marcus |
En “Círculo Espejo
Transformación,” la obra de Annie Baker
actualmente en cartelera en el Playwright’s Horizon, un grupo de
cuatro actores aspirantes, una profesora de drama y el esposo de
éste pasan seis semanas en un curso que revela mucho más que
lecciones sobre el arte dramático. Lo que se descubre durante los
ejercicios realizados en la clase son los secretos de un grupo de
extranjeros, unidos por la clase y reunidos por su propia necesidad.
Los integrantes de la clase incluyen la maestra Marty (Deidre
O’Connell), su esposo James (Peter Friedman), la adolescente Lauren
(la indomable Tracee Chimo), quien quiere protagonizar “Amor Sin
Barreras” en su escuela superior, Theresa (Heidi Schreck) quien
antiguamente era actriz en Nueva York y Schultz (Reed Birney), un
hombre recientemente divorciado quien busca nuevas amistades en su
soledad. Durante las seis semanas de sesiones, los participantes se
desabrochan, se quitan la máscara que llevan, y revelan unos
secretos que los cambiarán irrevocablemente. Lauren, por ejemplo, se
madura y pierde el apocamiento que caracteriza un adolescente.
Theresa confiesa de un amor fracasado cuyos efectos todavía siente y
resiente. Schultz gana la confianza de comenzar una relación con
Theresa aunque ella todavía no está enteramente preparada para
comenzar de nuevo.
La Señorita Chimo es una revelación; la actriz capta la
ansiedad y el aislamiento de los adolescentes realísticamente. El
Señor Birney y los demás miembros del elenco son capaces; también lo
es la dirección de Sam Gold quien recrea perfectamente el ambiente
de una clase.
“Circle Mirror
Transformation”
en cartelera en el
Playwrights Horizons/ Peter Jay Sharp Theatre, 416 de la calle
cuarenta y dos oeste. Funciones hasta el quince de noviembre con el
siguiente horario: martes a viernes, a las siete y media; sábado, a
las dos y las siete y media; domingo, a las dos y las siete.
Boletos: $50 disponibles al 212.279.4200 o al Ticketcentral.com.
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La lucha libre como
metáfora
¨The Elaborate Entrance of Chad Diety¨ Off Broadway |
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*Photo
credit Joan Marcus
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En ¨The Elaborate Entrance of Chad Diety,¨
la obra de Kristoffer Diaz en cartelera en el Second Stage Theatre
hasta el 20 de junio, el dramaturgo explora el mundo de la lucha
libre como un microcosmo que representa la sociedad de hoy con todos
los prejuicios, las extravagancias, las parcialidades y las
injusticias. Tan impactante es el drama que fue nombrado una de las
obras finalistas para el prestigioso Premio Pulitzer 2010 para
Drama. Narrada en un lenguaje que vibra con la musicalidad del
hip hop e interpretada por un elenco de actores muy capaces,
¨La primorosa entrada de Chad Deity¨ es una deleitosa e
intrigante mirada al mundo en el cual vivimos.
En el mero centro del drama está Macedonio (Desmin Borges), un
puertorriqueño de Brooklyn, quien se lo explica todo acerca del
deporte que practica...y, por casualidad, del ambiente racial,
patriótico y ambiental de la vida en los Estados Unidos. Para
Macedonio, la lucha libre es un arte, una ficción en el cual el más
poderoso no es el que siempre gana. El artificio del cual habla
refleja el de nuestra vida; para sobrevivir, el luchador tiene que
fingir su incapacidad de defenderse y de vencer al adversario. En
este caso, es el ídolo llamado Chad Diety (Terence Archie), el héroe
de la lucha, quien gana sólo porque los que mandan se lo dictan.
Las luchas que se presentan se parecen mucho a las verdaderas luchas
que se ven en la televisión y en los estadios por todo el mundo. Los
luchadores más populares son los que alzan la bandera americana y
representan lo bueno de la sociedad. Los forasteros, como Vigneshwar
Paduar (Usman Ally), un luchador a quien Macedonio descubrió y trata
de amparar, están destinados a ser los que pierden, los que la
muchedumbre odia, los que nunca tendrán la oportunidad de ganar un
campeonato... sólo porque los que mandan se lo dictan de antemano.
Dirigida briosa y vigorosamente por Edward Torres, la obra capta la
acción, la tensión y los perjuicios, no sólo de la lucha libre sino
del país en el cual vivimos. El equipo técnico (escenografía de
Brian Sidney Bembridge, vestuario de Christine Pascual, iluminación
de Jesse Klug) lograr ubicar al espectador en el mero centro de la
acción y de la polémica.
¨The Elaborate
Entrance of Chad Diety,¨
en cartelera en el Second Stage Theatre, 305 de la calle
cuarenta y tres oeste, Nueva York. Funciones hasta el veinte de
junio con el siguiente horario: martes, a las siete; miércoles y
sábado, a las dos y las ocho; jueves y viernes, a las ocho; domingo,
a las tres. Boletos: $70, disponibles al 212.246.4422 o en la
taquilla del teatro.
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“Broke-Ology”...ensueños ensimismados
De una familia y de todos nosotros |
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*photo credit:
T. Charles Erickson |
Con la obra “Broke-Ology” (Pobre-Ología”) de Nathan Louis Jackson, el dramaturgo inventa un término muy apto para la sociedad
de hoy. Según el personaje Ennis (Francois Battiste) Broke-ology es “el estudio de estar quebrado;” lo describe
comouna nueva ciencia y también una manera de sobrevivir a pesar de su pobreza. El drama
acertado tira en el blanco mientras describe una familia de
afroamericanos quienes se esfuerzan a realizar sus sueños a
pesar de los obstáculos que se presentan.
La primera escena de la obra, actualmente
en cartelera en el Teatro Mitzi E. Newhouse de Lincoln Center,
como se aprende después, es un episodio intercalado en donde
William King (Wendell Pierce) y su esposa encinta Sonia (Crystal
A. Dickinson), una pareja joven y pobre pero feliz, esperan
el nacimiento de su primer bebe. Es 1982 y los dos, contentos
de poder vivir en su propia casa, esperan un porvenir más propicio y el momento
de comprar una casa más grande en un barrio mejor. Pasan veintinueve años y el padre vive en
la misma casa con sus dos hijos Ennis y Malcolm (Alano Miller);
su esposa Sonia se ha muerto hace unos años. El hombre, ya mayor de edad, sufre de la
esclerosis múltiple; ya no trabajo y pronto necesitará la ayuda
de al menos uno de sus hijos. Malcolm se ha graduado
de la Universidad de Connecticut adonde piensa regresar lo más
pronto posible para trabajar como profesor. La decadencia física de su padre, sin embargo, arriesgará
su futuro y comprometerá la única posibilidad de salir del barrio. ¿Se quedará o volverá
al norte) Su hermano Ennis quiere dejar que un partido de dominó decide el resultado,
pero gracias al desenlace escrito por el Sr. Jackson, este partido
nunca se realiza.
Los dos actores jóvenes, los señores Miller
y Battiste, interpretan sus papeles con naturalismo y tino,
pero el Sr. King falla algunas veces
en mostrar verazmente los sentimientos de su personaje. La capaz
Señorita Dickinson aparece en una serie de episodios intercalados
y sueños imaginados por el esposo. Thomas Kail hábilmente dirige
a los actores del elenco de cuatro.
Los miembros
del equipo técnico crean el aspecto
y el ambiente de una familia afroamericano en un barrio de Kansas
City en la época de hoy.
“Broke-Ology” en cartelera en el Mitzi E. Newhouse
de Lincoln Center, 150 de la calle sesenta y cinco oeste. Funciones hasta el veintidós de
noviembre con el siguiente horario: martes y jueves a viernes,
a las ocho;miércoles y sábado, a
las dos y las ocho; domingo, a las tres. Boletos: $80 a $85, disponibles al Telecharge.com,
al 212.239.6200 o al 800.432.7250.
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“Imelda, A New Musical”... de Manila con amor
Tomaré canciones con mis zapatos, por favor |
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 *photo credit: Carol Rosegg |
Imelda Marcos no era Eva
Perón y, por mucho que traten los creadores de la nueva
musical “Imelda,” Saschi Oyama (libro),
Nathan Wang (música) y Aaron Coleman (letra), “Imelda
A New Musical” no es “Evita.” Lo mejor que se puede decir es que el vestuario de Ivy
Chou es suntuoso y aparatoso, los miembros del elenco son excelentes
y sí, hay muchas referencias a los tres mil (¿o es que había
doce mil?) pares de zapatos de la Señora Marcos.
La obra relata los detalles
de la vida de Imelda (Jaygee Macapugay), la pobreza que sufría
al principio de la vida, su deseo de ser famosa, su subida a
la fama cuando Ferdinand Marcos (Mel Sagrado Maghuyop) la escogió
por su esposa, sus excesos y la caída del imperio de los Marcos
cuando Corazón Aquino (Liz Casasola) fue nombrada presidenta
de las Filipinas.
Según la obra musical, la
Marcos era una mujer superficial e egoísta
quien no se preocupaba por los pobres aunque ella era
de su clase. Por mucho que su gente quisiera abrazar
como heroína, ella fue apodada la mariposa de hierro. Cuando al fin de su vida, Marcos
decidió ser candidato para presidente una vez más; era evidente
que Imelda iba a gobernar por él pero ella no tuvo la oportunidad cuando Aquino ganó la elección.
Uno de los puntos fuertes de la producción es “Philippine
Origins” (Orígenes filipinos), la canción que abre el segundo
acto. Este número memorable traza la historia de las islas filipinas
y la influencia que ejercían poderes extranjeros para formar un país autónomo. Aquí, el coreógrafo Reggie Lee hace su mejor
trabajo. El director Tim Dang maneja a los talentos miembros
del elenco asiático con brío.
“Imelda, A New Musical” en cartelera
en el
Julia Miles Theatre , 424 de la calle cincuenta y cinco, oeste. Funciones hasta el dieciocho de octubre con el siguiente horario:
miércoles a sábado, a las siete y media; domingo, a las tres. Boletos: $55, $35 (tercera edad),
$20 (alumnos), disponibles al 212.239.6200, 800, 432.7250 o
al Telecharge.com.
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“Still
Life” de Alexander Dinelaris
Una “Naturaleza
Muerta” para la Generación X |
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*photo credit: Robert J. Saferstein |
“Still Life” da una ojeada a la vida,
el lenguaje y las preocupaciones de la los de la generación
llamada sencillamente X. La obra impactante sigue en
el Lucille Lortel Theatre hasta el primero de noviembre. Con un elenco preparado, la fina dirección
de Will Frears y los diálogos creíbles
del libro de Alexander Dinelaris, “Still Life” es una obra perspicaz y cautivadora.
Cuando muere el padre de
Carrie Ann (Sarah Paulson), una fotógrafa joven y célebre, tal es el impacto de la muerte que
ella deja de sacar fotos. En vez de continuar con su carrera, ella acepta un trabajo enseñando
fotografía en la universidad donde el jefe del departamento
es Joanne IAdriane Lenox), antigua amante de su padre Theo (Domenic
Chianese). Ella conoce a un joven
profesional, Jeffrey (Frederick Weller), quien se esfuerza a
persuadirla que comience a crear fotos de nuevo. Episodios intercalados
entre ella y su padre revelan la
relación entre las dos y unas verdades que la joven no quiere
aceptar. Es sólo cuando ella tiene
que enfrentarse con la muerte de otro ser querido que ella toma
la cámara en la mano y comienza a vivir de nuevo.
La obra pinta un retrato bastante franco de los
de la generación de hoy y el dramaturgo parece conocer muy bien
a los de este grupo lo cual le da valor a su obra. Hay el mujeriego
Terry (Matthew Rauch), quien
usa
cada oportunidad para lograr sus metas personales y profesionales. Un médico Sean (Ian Kahn) y su esposa
Mary (Kelly McAndrew), dos seres muy compasivos, quienes no
abandonan por nada a su amigo Jeffrey aún cuando cae víctima
de una enfermedad fatal. Una estudiante tímida (Halley Feiffer),
quien idolatra a su maestra, exhibe el porvenir feliz que uno puede lograr
en el mundo de hoy.
La actuación de parte de
la Señorita Paulson y del Señor Weller
es de primera; ambos dan interpretaciones plausibles de los
personajes que realizan. Los otros actores del elenco son igualmente capaces.
Escenografía de David Korins, vestuario de Sarah J. Holden,
iluminación de David Weiner, y música de Michael Friedman establecen
el tono del tiempo y del lugar.
“Still Life” en cartelera en el Lucille Lortel
Theatre, 121 de la calle Christopher. Funciones hasta el primero de noviembre con el siguiente horario:
martes y miércoles, a las siete; jueves y viernes, a las ocho;
sábado, a las dos y las ocho; domingo,
a las tres. Boletos: $59, disponibles al 212.279.4200º al Ticketcentral.com.
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Dos obras desconectadas de David
Mamet...
Conectadas por la risa |

*photo credit: Ari Mintz |
Las dos obras de un solo
acto que forman las Two Unrelated Plays del dramaturgo
David Mamet no son relacionados ni por su tema, ni por sus personajes
ni por su decorado; pero en realidad sí son conectados... por
su habilidad de producir risas. Las obras, actualmente en cartelera
en el Linda Gross Theater de la Compañía de Teatro Signature,
son la
divertida
School (que dura unos siete minutos) y la más
larga y mucho más divertida Keep Your Pantheon (un juego de palabras entre la
palabra pantalones y el Panteón de la época de Julio
César).
La primera es una discusión
de dos personajes, llamados sencillamente A (John Pankow) y
B (Rod McLachlan); estos dos hombres, maestros, tal vez, en una escuela primaria,
examinan el reciclaje de unos carteles dibujados por los estudiantes
de dicha escuela. A través de su charla de si deben reciclar
estas creaciones innecesarias, según B, el dramaturgo explora
cómo se propaga información en el mundo de hoy. Ojalá que Mamet hubiera desarrollado su tema un poco más en esta obra que termina
casi tan pronto
como comienza.
La segunda, cuyo título traducido
libremente sería No te quites
el Pantéon, se ubica en Roma de la época antigua. Aquí, una tropa de actores dirigida por
el excéntrico Strabo (el maravilloso Brian Murray), trata de
no ser desahuciada de su teatro por el propietario. Strabo,
cuyo interés en el joven y guapo Philius (Michael Cassidy) no
es exclusivamente profesional, se esfuerza a obtener trabajo para su tropa y
asegurar la carrera y una relación amorosa con el galán. Varios
problemas complican la situación y multiplican las risas: primero,
el bello pero insípido Philius no
tiene talento y el único trabajo que podrá conseguir para su
compañía es un ensayo para su compañía es una audición para
el Festival de los Corchos en Sicilia. Cuando
el desesperado Strabo finalmente se da cuenta de que Philius
nunca causará una sensación en el teatro, le encuentra al joven
otro trabajo, que según él, será muy lucrativo... pero no en
la época de hoy. La última frase de la obra es el punto
más fuerte, más hilarante y más oportuno de cualquier obra.
Brian Murray encabeza una
tropa de excelentes actores cómicos y la impecable dirección
de Neil Pepe es a la par con la alta calidad de la actuación. La escenografía sencilla pero eficaz
de Takeshi Kata, vestuario de Ilona Somogyi, e iluminación de
Christopher Akerlind son servibles y baladíes al mismo tiempo.
Two Unrelated Plays
by David Mamet: Keep your Pantheon and School,
en cartelera en el Linda Gross Theater de la Atlantic Theater
Company, 330 de la calle veinte oeste, Nueva York. Funciones:
martes a viernes, a las ocho; sábados, a las dos y las ocho; domingos, a las tres y las siete.
Boletos: $65, disponibles al 212. 279.4200
o al ticketcentral.com.
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Anna Deavere Smith conmueve
en
“Let Me Down Easy” |
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*photo credit: Joan Marcus |
En “Let Me Down Easy,” Anna Deveare Smith primorosamente encarna a veinte seres, unos
muy conocidos y otros, no tanto. Como en sus dos
éxitos anteriores, el poderoso “Fires in the Mirror” y el impresionante “Twilight Los Angeles,
1992,” la Señorita Deveare Smith adopta
la estatura, la postura, el porte y la personalidad de personas
que ha entrevistado y cuyas palabras ha trascrito para crear
su obra. A diferencia de las dos obras anteriores, sin embargo,
Deveare Smith, quien concibió y escribió ésta y las otras obras,
no se concentra en las relaciones interraciales sino en el estado
de la salud del día de hoy. Por primorosas que sean sus interpretaciones y aunque
ella seguramente siente fervor hacia su tema, “Let Me
Down Easy” no tiene la fuerza de las obras anteriores.
Como la antigua gobernadora
del estado de Texas , Ann Richards, ella discute el cáncer del
cual padece mientras insistiendo que no quiere perder su “Chi.” La periodista Sally Jenkins se queja de las decisiones
judiciales acerca del uso de drogas de ciertos deportistas.
La coreógrafa Elizabeth Streb describe un baile que ejecutó cuando prendió fuego su cabellera. La actitud del crítico Joel Siegel es muy diferente
al enfrentarse con su propia muerte que cuando está describiendo
los valores de las películas que ha visto. Lance Armstrong musita sobre cómo ganó el Tour de France aunque sufría de cáncer. Hay también
el director de un orfanato para víctimas
del SIDA en Sud África, la escritora y actriz Eve Ensler,
quien habla de nuevo de su v*****, un boxeador, la modelo
Lauren Hutton y una paciente en un hospital de New Haven . Todos
ellos nos recuerdan que la vida es frágil y perecedera,
“Let Me Down Easy,” concebida, escrita e interpretada por Anna Deavere Smith, en
cartelera en el Second Stage Theatre, 305 de la calle 43 oeste,
Nueva York. Funciones hasta el nueve de noviembre con el siguiente
horario: martes, a las siete; miércoles, a las dos y las ocho;
jueves y viernes, a las ocho; sábado, a las dos y las ocho; domingo, a las tres. Boletos: $70,
$63 (tercera edad), $56 (palcos), $30, (jóvenes, por adelantado),
$15 (estudiantes, una hora antes de la función), disponibles
en la taquilla, al 212.246.4422 o al 2 ST.com.
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“Fan Yang Gazillion
Bubble Show”...
Burbujas y belleza Off Broadway |
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 *photo credit: Fan Yang |
Es difícil explicar
nuestra fascinación con las burbujas, estas efímeras obras de
arte que nacen de la espuma, flotan en el aire como hadas y
después desaparecen tan pronto como llegaron... una atracción
cultivada en la niñez que no disminuye durante la madurez y
permanece hasta la vejez. El “Fan Yang Gazillion Bubble
Show,” que estrenó recientemente Off Broadway,
ofrece un millón o más explicaciones... y casi mil millones
de burbujas... que muestran el encanto de las burbujas.
En un video que
abre el espectáculo, Fan Yang, a los seis años de edad, trata
de tocar un arco iris. Al darse cuenta de que nunca podrá alcanzar
la paleta celeste, descubre que las burbujas captan los mismos
colores como el arco de San Martín; aunque son tan fugaces,
son mucho más tangibles... y más fáciles a alcanzar. Así comenzó
la búsqueda del joven para crear la burbuja perfecta; es esta
perfección de forma y sustancia que Fan Yang logra crear en
su espectáculo, el“Fan Yang Gazillion Bubble Show,” una diversión para los pequeños de todas las edades.
Fan Yang, quien
ha entretenido a espectadores en todas partes del mundo, ha
supremazo doce precedentes mundiales según el libro de Guinness.
Su espectáculo, como el artista admite, es una mezcla de “sueños y fantasía” y “arte y ciencia.” ¿En qué consiste
su entretenimiento? En ochenta minutos llenos de alegría y asombro,
el artista crea burbujas que giran dentro de otra burbuja, una
bomba cuadrada, dos glóbulos por los cuales él mira a su público
como si fueran ojos; unas esferitas llenas de humo, y un globo
frágil en el cual caben dos adultos y dos niños. Unas burbujas
esplendorosas, como diamantes que adornan un anillo de la boda,
se adhieren a unas ruedas de humo. Unas bolitas garbosas flotan
en el aire y se amontonan, una sobre otra, como huevos de Pascua
en una cesta decorada. Fan Yang nos recuerda que todavía no
ha llegado la primavera al crear una tormenta en el teatro,
pero no de nieve sino de burbujas. Para el gran final, acompañado
de rayos láser, música y luces espectaculares, Fan Yang crea
unos límpidos y undulantes océanos de burbujas.
No quisieran perder
el “Fan Yang Gazillion Bubble Show” en cartelera
en el New World Stages, Stage 3, 340 de la calle cincuenta oeste,
Nueva York. Funciones hasta el dos de septiembre con el siguiente
horario: miércoles, a las dos y las ocho; jueves y viernes,
a las ocho; sábado, a las once, las dos y las ocho; domingo,
a las doce, las tres y las siete. No hay funciones desde el
treinta y uno de marzo al diecinueve de abril. Boletos: adultos
$60, niños, $40. Precios reducidos para la matinée del miércoles
y la primera función del sábado y del domingo.
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“Altar Boyz”… una
diversión religiosamente entretenida
obra capta la frivolidad de los conjuntos musicales |
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*photo
credit: Nick Ruechel |
“Altar Boyz”,
la encantadora producción actualmente en cartelera en el Dodger
Stages de Off Broadway, ofrece el evangelio musical según Matthew,
Mark, Luke, Juan… y Abraham, cinco adolescentes monaguillos
que deciden ser cantantes profesionales para difundir la palabra
de Dios; ésta es la premisa de la deleitosa obra que estrenó
recientemente Off Broadway y que, a juzgar por la reacción entusiasta
de los espectadores durante una reciente función, seguramente
tendrá una temporada larga y exitosa.
“Altar Boyz” es una diversión frívola, melodiosa y muy cómica, llena de chistes,
palabras de doble sentido e himnos de música popular con un
tono ligero, supuestamente devoto, en la cual
se burla espléndidamente de la fascinación que el público estadounidense
tenía con los conjuntos de muchachos jóvenes y varoniles y con
la ola de popularidad de la cual disfruta la religión hoy en
día. Estos“apóstoles de música popular” celebran la música
seudo cristiana en canciones tales como “Jesús me llamó en
el celular” y “Niña, por ti voy a esperar” entre
otras cuya letra inspirada se mofa cariñosamente de las
idiosincrasias de los jóvenes, del deseo físico e espiritual
y de la religión… pero lo que es más impresionante es que la
obra no menciona los escándalos relacionados con los sacerdotes,
ni critica al Papa, ni alude a nada ofensivo… ni a los Cristianos
ni a los Judíos. (Abraham, después de todo, es el único miembro
judío del conjunto musical)
Con muchísima
energía y más talento, los integrantes del elenco…Scott Porter
(Matthew), Ryan Duncan (Juan), David Josefsberg (Abraham), Andy
Kart (Luke) y Tyler Maynard (Mark)… interpretan a los cinco
acólitos con brío y gusto juvenil. Cada uno tiene su especialidad:
Duncan canta la feroz y rítmica “La vida eternal”… Porter
tiene el cuerpo musculoso y la cara celestial de un ángel en
su interpretación del líder del conjunto… Karl es el típico
chico de hoy cuyos pasos de baile se parecen más a los movimientos
de un gimnasta que a los de un bailarín. Maynard tiene la mirada
galanteador de alguien quien está enamorado de… uno de los otros
miembros del conjunto… y Josefsberg añade algo exótico como
el único chico que no sea cristiano. Aunque los cinco papeles
tienen la misma importancia en la obra, es Maynard que casi
se va con la obra y recibe la ovación más prolongada; el joven
infunde su personaje de todos los sentimientos paradójicos que
siente un muchacho que es un poco diferente de los demás. Para
decir la verdad, es el talentoso Sr. Maynard que es la gran
atracción de “Altar Boyz.”
El libro de Kevin
del Aguila no es mucho más que un pretexto para las canciones
de Gary Adler y Michael Patrick Walker (quienes también escribieron
la deliciosamente mordaz letra que contiene una que otra sorpresa),
la cadenciosa coreografía de Christopher Gattelli y la espectacular
interpretación de los cinco “Altar Boyz” cuyos
espectadores llegan a ser verdaderos creyentes… sean cristianos,
judíos o ateos.
“Altar Boyz” en
cartelera en el Dodger Stages, 340 de la calle cincuenta oeste,
Nueva York. Funciones: martes a viernes, a las ocho; sábados,
a las dos y las ocho; domingos, a las tres y las siete. Para
más información: 212.239.6200.
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