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“Broke-Ology”...ensueños ensimismados
De una familia y de todos nosotros

Con la obra “Broke-Ology” (Pobre-Ología”) de Nathan Louis Jackson, el dramaturgo inventa un término muy apto para la sociedad de hoy. Según el personaje Ennis (Francois Battiste) Broke-ology es “el estudio de estar quebrado;” lo describe comouna nueva ciencia y también una manera de sobrevivir a pesar de su pobreza. El drama acertado tira en el blanco mientras describe una familia de afroamericanos quienes se esfuerzan a realizar sus sueños a pesar de los obstáculos que se presentan.

La primera escena de la obra, actualmente en cartelera en el Teatro Mitzi E. Newhouse de Lincoln Center, como se aprende después, es un episodio intercalado en donde William King (Wendell Pierce) y su esposa encinta Sonia (Crystal A. Dickinson), una pareja joven y pobre pero feliz, esperan el nacimiento de su primer bebe. Es 1982 y los dos, contentos de poder vivir en su propia casa, esperan un porvenir más propicio y el momento de comprar una casa más grande en un barrio mejor. Pasan veintinueve años y el padre vive en la misma casa con sus dos hijos Ennis y Malcolm (Alano Miller); su esposa Sonia se ha muerto hace unos años. El hombre, ya mayor de edad, sufre de la esclerosis múltiple; ya no trabajo y pronto necesitará la ayuda de al menos uno de sus hijos. Malcolm se ha graduado de la Universidad de Connecticut adonde piensa regresar lo más pronto posible para trabajar como profesor. La decadencia física de su padre, sin embargo, arriesgará su futuro y comprometerá la única posibilidad de salir del barrio. ¿Se quedará o volverá al norte) Su hermano Ennis quiere dejar que un partido de dominó decide el resultado, pero gracias al desenlace escrito por el Sr. Jackson, este partido nunca se realiza.

Los dos actores jóvenes, los señores Miller y Battiste, interpretan sus papeles con naturalismo y tino, pero el Sr. King falla algunas veces en mostrar verazmente los sentimientos de su personaje. La capaz Señorita Dickinson aparece en una serie de episodios intercalados y sueños imaginados por el esposo. Thomas Kail hábilmente dirige a los actores del elenco de cuatro. Los miembros del equipo técnico crean el aspecto y el ambiente de una familia afroamericano en un barrio de Kansas City en la época de hoy.

“Broke-Ology” en cartelera en el Mitzi E. Newhouse de Lincoln Center, 150 de la calle sesenta y cinco oeste. Funciones hasta el veintidós de noviembre con el siguiente horario: martes y jueves a viernes, a las ocho;miércoles y sábado, a las dos y las ocho; domingo, a las tres. Boletos: $80 a $85, disponibles al Telecharge.com, al 212.239.6200 o al 800.432.7250.

*photo credit: T. Charles Erickson


“Imelda, A New Musical”... de Manila con amor
Tomaré canciones con mis zapatos, por favor

 

Imelda Marcos no era Eva Perón y, por mucho que traten los creadores de la nueva musical “Imelda,Saschi Oyama (libro), Nathan Wang (música) y Aaron Coleman (letra), “Imelda A New Musical” no es “Evita.Lo mejor que se puede decir es que el vestuario de Ivy Chou es suntuoso y aparatoso, los miembros del elenco son excelentes y sí, hay muchas referencias a los tres mil (¿o es que había doce mil?) pares de zapatos de la Señora Marcos.

La obra relata los detalles de la vida de Imelda (Jaygee Macapugay), la pobreza que sufría al principio de la vida, su deseo de ser famosa, su subida a la fama cuando Ferdinand Marcos (Mel Sagrado Maghuyop) la escogió por su esposa, sus excesos y la caída del imperio de los Marcos cuando Corazón Aquino (Liz Casasola) fue nombrada presidenta de las Filipinas.

Según la obra musical, la Marcos era una mujer superficial e egoísta  quien no se preocupaba por los pobres aunque ella era de su clase. Por mucho que su gente quisiera abrazar como heroína, ella fue apodada la mariposa de hierro. Cuando al fin de su vida, Marcos decidió ser candidato para presidente una vez más; era evidente que Imelda iba a gobernar por él pero ella no tuvo la oportunidad cuando Aquino ganó la elección.

Uno de los puntos fuertes de la producción es “Philippine Origins” (Orígenes filipinos), la canción que abre el segundo acto. Este número memorable traza la historia de las islas filipinas y la influencia que ejercían poderes extranjeros para formar un país autónomo. Aquí, el coreógrafo Reggie Lee hace su mejor trabajo. El director Tim Dang maneja a los talentos miembros del elenco asiático con brío.

“Imelda, A New Musical” en cartelera en el Julia Miles Theatre , 424 de la calle cincuenta y cinco, oeste. Funciones hasta el dieciocho de octubre con el siguiente horario: miércoles a sábado, a las siete y media; domingo, a las tres. Boletos: $55, $35 (tercera edad), $20 (alumnos), disponibles al 212.239.6200, 800, 432.7250 o al Telecharge.com.

*photo credit: Carol Rosegg


“Still Life” de Alexander Dinelaris
Una
Naturaleza Muerta” para la Generación X

“Still Life” da una ojeada a la vida, el lenguaje y las preocupaciones de la los de la generación llamada sencillamente X. La obra impactante sigue en el Lucille Lortel Theatre hasta el primero de noviembre. Con un elenco preparado, la fina dirección de Will Frears y los diálogos creíbles del libro de Alexander Dinelaris, “Still Life” es una obra perspicaz y cautivadora.

Cuando muere el padre de Carrie Ann (Sarah Paulson), una fotógrafa joven y célebre, tal es el impacto de la muerte que ella deja de sacar fotos. En vez de continuar con su carrera, ella acepta un trabajo enseñando fotografía en la universidad donde el jefe del departamento es Joanne IAdriane Lenox), antigua amante de su padre Theo (Domenic Chianese). Ella conoce a un joven profesional, Jeffrey (Frederick Weller), quien se esfuerza a persuadirla que comience a crear fotos de nuevo. Episodios intercalados entre ella y su padre revelan la relación entre las dos y unas verdades que la joven no quiere aceptar. Es sólo cuando ella tiene que enfrentarse con la muerte de otro ser querido que ella toma la cámara en la mano y comienza a vivir de nuevo.

La obra pinta un retrato bastante franco de los de la generación de hoy y el dramaturgo parece conocer muy bien a los de este grupo lo cual le da valor a su obra. Hay el mujeriego Terry (Matthew Rauch), quien usa cada oportunidad para lograr sus metas personales y profesionales. Un médico Sean (Ian Kahn) y su esposa Mary (Kelly McAndrew), dos seres muy compasivos, quienes no abandonan por nada a su amigo Jeffrey aún cuando cae víctima de una enfermedad fatal. Una estudiante tímida (Halley Feiffer), quien idolatra a su maestra, exhibe el porvenir feliz  que uno puede lograr en el mundo de hoy.

La actuación de parte de la Señorita Paulson y del Señor Weller es de primera; ambos dan interpretaciones plausibles de los personajes que realizan. Los otros actores del elenco son igualmente capaces. Escenografía de David Korins, vestuario de Sarah J. Holden, iluminación de David Weiner, y música de Michael Friedman establecen el tono del tiempo y del lugar.

“Still Life” en cartelera en el Lucille Lortel Theatre, 121 de la calle Christopher. Funciones hasta el primero de noviembre con el siguiente horario: martes y miércoles, a las siete; jueves y viernes, a las ocho; sábado, a las dos y las ocho; domingo, a las tres. Boletos: $59, disponibles al 212.279.4200º al Ticketcentral.com.

*photo credit: Robert J. Saferstein


Dos obras desconectadas de David Mamet...
Conectadas por la risa

Las dos obras de un solo acto que forman las Two Unrelated Plays del dramaturgo David Mamet no son relacionados ni por su tema, ni por sus personajes ni por su decorado; pero en realidad sí son conectados... por su habilidad de producir risas. Las obras, actualmente en cartelera en el Linda Gross Theater de la Compañía de Teatro Signature, son la divertida School (que dura unos siete minutos) y la más larga y mucho más divertida Keep Your Pantheon (un juego de palabras entre la palabra pantalones y el Panteón de la época de Julio César).

La primera es una discusión de dos personajes, llamados sencillamente A (John Pankow) y B (Rod McLachlan); estos dos hombres, maestros, tal vez, en una escuela primaria, examinan el reciclaje de unos carteles dibujados por los estudiantes de dicha escuela. A través de su charla de si deben reciclar estas creaciones innecesarias, según B, el dramaturgo explora cómo se propaga información en el mundo de hoy.  Ojalá que Mamet hubiera desarrollado su tema un poco más en esta obra que termina casi tan pronto como comienza.

La segunda, cuyo título traducido libremente sería No te quites el Pantéon, se ubica en Roma de la época antigua. Aquí, una tropa de actores dirigida por el excéntrico Strabo (el maravilloso Brian Murray), trata de no ser desahuciada de su teatro por el propietario. Strabo, cuyo interés en el joven y guapo Philius (Michael Cassidy) no es exclusivamente profesional, se esfuerza a obtener trabajo para su tropa y asegurar la carrera y una relación amorosa con el galán. Varios problemas complican la situación y multiplican las risas: primero, el bello pero insípido Philius no tiene talento y el único trabajo que podrá conseguir para su compañía es un ensayo para su compañía es una audición para el Festival de los Corchos en Sicilia. Cuando el desesperado Strabo finalmente se da cuenta de que Philius nunca causará una sensación en el teatro, le encuentra al joven otro trabajo, que según él, será muy lucrativo... pero no en la época de hoy. La última frase de la obra es el punto más fuerte, más hilarante y más oportuno de cualquier obra.

Brian Murray encabeza una tropa de excelentes actores cómicos y la impecable dirección de Neil Pepe es a la par con la alta calidad de la actuación. La escenografía sencilla pero eficaz de Takeshi Kata, vestuario de Ilona Somogyi, e iluminación de Christopher Akerlind son servibles y baladíes al mismo tiempo.

Two Unrelated Plays by David Mamet: Keep your Pantheon and School, en cartelera en el Linda Gross Theater de la Atlantic Theater Company, 330 de la calle veinte oeste, Nueva York. Funciones: martes a viernes, a las ocho; sábados, a las dos y las ocho; domingos, a las tres y las siete. Boletos: $65, disponibles al 212. 279.4200 o al ticketcentral.com.    

*photo credit: Ari Mintz


Anna Deavere Smith conmueve en
“Let Me Down Easy”

En “Let Me Down Easy, Anna Deveare Smith primorosamente encarna a veinte seres, unos muy conocidos y otros, no tanto. Como en sus   dos éxitos anteriores, el poderoso “Fires in the Mirror”  y el impresionante “Twilight Los Angeles, 1992, la Señorita Deveare Smith adopta la estatura, la postura, el porte y la personalidad de personas que ha entrevistado y cuyas palabras ha trascrito para crear su obra. A diferencia de las dos obras anteriores, sin embargo, Deveare Smith, quien concibió y escribió ésta y las otras obras, no se concentra en las relaciones interraciales sino en el estado de la salud del día de hoy. Por primorosas que sean sus interpretaciones y aunque ella seguramente siente fervor hacia su tema, “Let Me Down Easy” no tiene la fuerza de las obras anteriores.

Como la antigua gobernadora del estado de Texas , Ann Richards, ella discute el cáncer del cual padece mientras insistiendo que no quiere perder su “Chi.” La periodista Sally Jenkins se queja de las decisiones judiciales acerca del uso de drogas de ciertos deportistas. La coreógrafa Elizabeth Streb describe un baile que ejecutó cuando prendió fuego su cabellera. La actitud del crítico Joel Siegel es muy diferente al enfrentarse con su propia muerte que cuando está describiendo los valores de las películas que ha visto. Lance Armstrong musita sobre cómo ganó el Tour de France aunque sufría de cáncer. Hay también el director de un orfanato para víctimas del SIDA en Sud África, la escritora y actriz Eve Ensler, quien habla de nuevo de su v*****, un boxeador, la modelo Lauren Hutton y una paciente en un hospital de New Haven . Todos ellos nos recuerdan que la vida es frágil y perecedera, 

“Let Me Down Easy, concebida, escrita e interpretada por Anna Deavere Smith, en cartelera en el Second Stage Theatre, 305 de la calle 43 oeste, Nueva York. Funciones hasta el nueve de noviembre con el siguiente horario: martes, a las siete; miércoles, a las dos y las ocho; jueves y viernes, a las ocho; sábado, a las dos y las ocho; domingo, a las tres. Boletos: $70, $63 (tercera edad), $56 (palcos), $30, (jóvenes, por adelantado), $15 (estudiantes, una hora antes de la función), disponibles en la taquilla, al 212.246.4422 o al 2 ST.com.   

*photo credit: Joan Marcus


“Fan Yang Gazillion Bubble Show”...
Burbujas y belleza Off Broadway

 

Es difícil explicar nuestra fascinación con las burbujas, estas efímeras obras de arte que nacen de la espuma, flotan en el aire como hadas y después desaparecen tan pronto como llegaron... una atracción cultivada en la niñez que no disminuye durante la madurez y permanece hasta la vejez. El “Fan Yang Gazillion Bubble Show, que estrenó recientemente Off Broadway, ofrece un millón o más explicaciones... y casi mil millones de burbujas... que muestran el encanto de las burbujas. 

En un video que abre el espectáculo, Fan Yang, a los seis años de edad, trata de tocar un arco iris. Al darse cuenta de que nunca podrá alcanzar la paleta celeste, descubre que las burbujas captan los mismos colores como el arco de San Martín; aunque son tan fugaces, son mucho más tangibles... y más fáciles a alcanzar. Así comenzó la búsqueda del joven para crear la burbuja perfecta; es esta perfección de forma y sustancia que Fan Yang logra crear en su espectáculo, el“Fan Yang Gazillion Bubble Show, una diversión para los pequeños de todas las edades.

Fan Yang, quien ha entretenido a espectadores en todas partes del mundo, ha supremazo doce precedentes mundiales según el libro de Guinness. Su espectáculo, como el artista admite, es una mezcla de “sueños y fantasía” y “arte y ciencia. ¿En qué consiste su entretenimiento? En ochenta minutos llenos de alegría y asombro, el artista crea burbujas que giran dentro de otra burbuja, una bomba cuadrada, dos glóbulos por los cuales él mira a su público como si fueran ojos; unas esferitas llenas de humo, y un globo frágil en el cual caben dos adultos y dos niños. Unas burbujas esplendorosas, como diamantes que adornan un anillo de la boda, se adhieren a unas ruedas de humo. Unas bolitas garbosas flotan en el aire y se amontonan, una sobre otra, como huevos de Pascua en una cesta decorada. Fan Yang nos recuerda que todavía no ha llegado la primavera al crear una tormenta en el teatro, pero no de nieve sino de burbujas. Para el gran final, acompañado de rayos láser, música y luces espectaculares, Fan Yang crea unos límpidos y undulantes océanos de burbujas.

No quisieran perder el “Fan Yang Gazillion Bubble Show” en cartelera en el New World Stages, Stage 3, 340 de la calle cincuenta oeste, Nueva York. Funciones hasta el dos de septiembre con el siguiente horario: miércoles, a las dos y las ocho; jueves y viernes, a las ocho; sábado, a las once, las dos y las ocho; domingo, a las doce, las tres y las siete. No hay funciones desde el treinta y uno de marzo al diecinueve de abril. Boletos: adultos $60, niños, $40. Precios reducidos para la matinée del miércoles y la primera función del sábado y del domingo.

*photo credit: Fan Yang


“Altar Boyz”… una diversión religiosamente entretenida
obra
capta la frivolidad de los conjuntos musicales

 

“Altar Boyz”, la encantadora producción actualmente en cartelera en el Dodger Stages de Off Broadway, ofrece el evangelio musical según Matthew, Mark, Luke, Juan… y Abraham, cinco adolescentes monaguillos que deciden ser cantantes profesionales para difundir la palabra de Dios; ésta es la premisa de la deleitosa obra que estrenó recientemente Off Broadway y que, a juzgar por la reacción entusiasta de los espectadores durante una reciente función, seguramente tendrá una temporada larga y exitosa.

“Altar Boyz” es una diversión frívola, melodiosa y muy cómica, llena de chistes, palabras de doble sentido e himnos de música popular con un tono ligero, supuestamente devoto, en la cual se burla espléndidamente de la fascinación que el público estadounidense tenía con los conjuntos de muchachos jóvenes y varoniles y con la ola de popularidad de la cual disfruta la religión hoy en día. Estos“apóstoles de música popular” celebran la música seudo cristiana en canciones tales como “Jesús me llamó en el celular” y “Niña, por ti voy a esperar” entre otras cuya letra inspirada se mofa cariñosamente de las idiosincrasias de los jóvenes, del deseo físico e espiritual y de la religión… pero lo que es más impresionante es que la obra no menciona los escándalos relacionados con los sacerdotes, ni critica al Papa, ni alude a nada ofensivo… ni a los Cristianos ni a los Judíos. (Abraham, después de todo, es el único miembro judío del conjunto musical)

Con muchísima energía y más talento, los integrantes del elenco…Scott Porter (Matthew), Ryan Duncan (Juan), David Josefsberg (Abraham), Andy Kart (Luke) y Tyler Maynard (Mark)… interpretan a los cinco acólitos con brío y gusto juvenil. Cada uno tiene su especialidad: Duncan canta la feroz y rítmica “La vida eternal”… Porter tiene el cuerpo musculoso y la cara celestial de un ángel en su interpretación del líder del conjunto… Karl es el típico chico de hoy cuyos pasos de baile se parecen más a los movimientos de un gimnasta que a los de un bailarín. Maynard tiene la mirada galanteador de alguien quien está enamorado de… uno de los otros miembros del conjunto… y Josefsberg añade algo exótico como el único chico que no sea cristiano. Aunque los cinco papeles tienen la misma importancia en la obra, es Maynard que casi se va con la obra y recibe la ovación más prolongada; el joven infunde su personaje de todos los sentimientos paradójicos que siente un muchacho que es un poco diferente de los demás. Para decir la verdad, es el talentoso Sr. Maynard que es la gran atracción de “Altar Boyz.

El libro de Kevin del Aguila no es mucho más que un pretexto para las canciones de Gary Adler y Michael Patrick Walker (quienes también escribieron la deliciosamente mordaz letra que contiene una que otra sorpresa), la cadenciosa coreografía de Christopher Gattelli y la espectacular interpretación de los cinco “Altar Boyz” cuyos espectadores llegan a ser verdaderos creyentes… sean cristianos, judíos o ateos.

“Altar Boyz” en cartelera en el Dodger Stages, 340 de la calle cincuenta oeste, Nueva York. Funciones: martes a viernes, a las ocho; sábados, a las dos y las ocho; domingos, a las tres y las siete. Para más información: 212.239.6200.

 *photo credit: Nick Ruechel