Bergen evoca la belleza de su pasado y de su puerto Ciudad noruega conocida como “la puerta a los fiordos”

Los encantos de Bergen, ciudad noruega al oeste del país, son evidentes desde el primer momento. Aunque la mayoría de los turistas acuden a la ciudad porque el Sognefjord, el Hardangerfjord y el Nordfjord, unos de los fiordos más bellos del país, son muy accesibles desde sus puertos… pero la ciudad histórica, sede de la liga Anseática hasta el siglo dieciocho, ofrece innumerables oportunidades culturales y merece una prolongada visita. Cada año, miles de turistas europeos… incluyendo a los pasajeros que llegan por crucero descubren la magia de Bergen; ya es hora que los estadounidenses de habla española la descubran también.

La oficina de turismo de Bergen, calle Vägsallmenningen #1, casi frente al Mercado de Pescados, es una fuente de info rmación y ayuda para el turista, ofreciendo mapas y folletos, cambio de moneda, boletos turísticos; allí, se puede hacer una reservación para una de las muchas excursiones de la región, sea en autobús, en barco o en trolebús, encontrar un cuarto de hotel o comprar la Tarjeta Bergen (24 horas, NOK 170; 48 horas, NOK 250) que le da al turista la llave de la ciudad.

Una buena manera de conocer la ciudad es por una excursión en autobús ofrecida por Bergen Guided Tours, con narración en inglés, alemán y noruego, diariamente a las diez (a las diez y las dos durante temporada alta). El recorrido de tres horas le da al turista un buen conocimiento de las atracciones que contiene la ciudad de doscientos treinta mil habitantes y las ubica para que el dedicado viajero los pueda visitar después. Hay varias paradas para fotos en ruta. Además se visita unas atracciones de gran importancia que incluyen: Gamle Bergen, una agrupación de unas cuarenta casas de los siglos dieciocho y diecinueve, que han sido reconstruidas cuidadosamente; la pieza de resistencia es la casa de un mercader muy rico cuyo interior no se debe de perder.

Una visita a Bergen, no sería completa sin una excursión a la casa del Edvard Greig, conocido como el “Chopin del Norte” que se incluye también en la arriba mencionada excursión. El bello recinto, a unos kilómetros de la ciudad, es un lugar tranquilo y e inspirador…muy fácil es por qué el hijo de un mercader, nacido en Bergen, lo haya escogido para su hogar: un lindo paisaje con lago y unas isletas, muchas plantas y árboles que forman un boscaje muy espeso. Por el misterio y la oscuridad del follaje, la esposa de Greig, la soprano noruega Nina Hagerup, le dio el nombre de Troldhaugen al lugar, un nombre que la casa tiene hasta el día presente. Greig, compositor de obras de la talla de la Balada en G menor, Bailes Noruegos (para el piano), y La Suite de Holberg. Se puede visitar las varias salas de la casa (sólo la cocina, que ha sido convertido en Sala de Remembranzas, no tiene su uso original), la Choza de la Composición, un sitio muy bello donde Greig recibió su inspiración de la naturaleza que lo rodeaba. En el espacio pastoral está también el sepulcro del gran compositor.

Muchas veces durante el año se presentan recitales musicales en la sala de conciertos, una sala muy íntima con una acústica excelente… pero si no se quiere salir del centro de Bergen durante su estancia, hay una bella serie de conciertos de música clásica conocida como Greig in Bergen (Greig en Bergen) que ofrece la música y la vida no sólo de Greig sino de otros compositores de Bergen y los alrededores. La noche 12 de agosto, la experta pianista Tove Kragset, con acompañamiento de una violinista, una joven con mucha experiencia y talento, dieron una consumada interpretación de las selecciones del programa. Las dos mujeres empezaban cada selección con una breve introducción en inglés y noruego acerca de lo que iban a tocar. En algunas ocasiones, una de las mujerer cantó la bella letra compuesta por Grieg o uno de los otros compositores, creando un ambiente muy bello y muy pacífico. Si sólo tiene que asistir a una programación de música clásica durante su estancia en Bergen, debe de ser uno de los exquisitos recitales de Greig en Bergen, cada noche a las nueve desde junio a agosto en el Antiguo Banco Federal, Galería 3, 14, a 20 metros de la Oficina de Turismo y a cien metros del Mercado de Pescados. Entrada general, NOK 180.

Una excursión muy agradable es el paseo en lancha al Akvariet (el Acuario de Bergen). Saliendo cada media hora durante temporada alta del muelle detrás del Mercado de Pescado, la lancha ofrece unas vistas bellas del puerto y las antiguas casas que la ciñen. El capitán, un noruego robusto y barbudo, conversó con nosotros de la economía de su patria y de la reciente inmigración de trabajadores de otras naciones de la Unión Europea; su charla fue lo más interesante del pequeño viaje. El Acuario no figura entre los más famosos del mundo, pero supuestamente ofrece la colección más amplia de fauna marítima de Europa (aunque el de Valencia me parecía mucho más amplia); Lo más divertido para los niños… y para los adultos de corazón infantil… son, como siempre, las focas y los pingüinos, pero además, hay una extraordinaria producción en tres dimensiones cómo el hombre ha puesto en peligro los animales que cohabitan el planeta y los daños que él ha infligido en el medio ambiente. La cinta de dibujos animados le encantará a todo público por sus vivos colores y la imaginativa manera en la cual enseña sus lecciones sin ser didáctico.

Un museo fuera de lo común es el del Lepramuseet i Bergen (el museo de la lepra), antiguamente una colonia para los leprosos que venían de muchas partes del oeste de Noruega, donde había muchos casos de la enfermedad durante el siglo dieciocho. La exhibición ofrece mucha info rmación acerca de la enfermedad y de los avances en el tratamiento, efectuados principalmente por el Doctor Amauer Hansen, quien aisló el bacilo que causa la enfermedad; antiguamente pensaban que la lepra no era una enfermedad contagiosa, sino heredada, pero los descubrimientos del Doctor Hansen cambió esta teoría y el tratamiento de la maldad. La iglesia de San Jorgens, parte de la exhibición, fue, durante la Edad Media, era un hospital para los leprosos.

Otros lugares de interés incluyen: el Museo de Arte de Bergen (arte noruego e internacional, arte moderno y la colección de Rasmus Meyer, pinturas del siglo dieciocho a 1915), el Museo de Bergen (Historia Cultural e Historia Natural), el Museo Marítimo de Bergen (la historia de la industria marítima), Damsgard, (una hacienda que data de mil setecientos setenta en madera de construcción, estilo rococó), Domkirken (la Catedral de Bergen), y el pintoresco Fisketorget (el Mercado de Pescado, con pescados que saltan del mar a la sartén) y Det Hanseatisque Museet (el Museo de la liga Anseática).

De especial interés es el ferrocarril funicular llamado el Floibanen que lleva al turista a la cima de la más célebre de las siete colinas de Bergen. En sólo siete minutos, el funicular sube a una altura de mil veinte metros, ofreciendo en ruta unas vistas sobre toda la ciudad de Bergen cuyas casas pintadas en tonos de amarrillo, rojo y blanco parecen salir de un cuento de hadas y cuya costa centellea en el sol… si es que hay. Una vez en la cima, hay senderos que ofrecen la oportunidad de caminar en el aire puro, un restaurante y café, una tienda de recuerdos y una vista increíble de la ciudad en miniatura que se extiende allá abajo.

Los que quieren sentir el espíritu de los noruegos por su música, sus bailes, sus tradiciones y su calor humano debieran aprovecharse de la cordialidad de la Señora Signy Eikeland, una octogenaria de más corazón y energía que muchos adolescentes, quien, desde más de cuarenta y ocho años, les ofrece a los turistas una excepcional noche de gala en su Fana Folklore. La deliciosa experiencia cultural comienza cuando la encantadora Señora Eikeland les da la bienvenida a sus invitados en el servicio especial de autobús que espera en la plaza Festplassen los viernes y los sábados durante la temporada alta (del 2 de junio al 26 de agosto) para llevarlos a la región de Fama, una aldea en las afueras de Bergen, donde se celebrará una verdadera fiesta campesina. El primer evento tiene lugar en la atrayente iglesia de Fana donde la tranquilidad del lugar se llena de los acordes de un mini-concierto de música tradicional que reverbera bellamente por cada rincón del lugar. Entonces, con un gesto casi imperceptible, la diminutiva Señora llama, pidiendo a los presentes que la acompañen por un sendero para continuar su viaje en autobús a su propia casa privada en Rambergstunet, donde la fiesta continuará. La anfitriona explica que los que servirán la comida son los que también les presentará el programa de música y baile. Lo más gracioso es que estos noruegos no son artistas profesionales, sino vecinos y amigos del vecindario: un maestro de ciencia y sus dos hijas, un ama de casa (la misma mujer quien cantó en el programa), un abuelo (muy orgullosos de sus once nietos), entre otros; es este ambiente familiar que promueve e inspira la entera producción. La comida casera que se sirve es sencilla y sabrosa: un plato típico de gachas de crema agria cuyos ingredientes principales son harina blanca, sémola, leche y crema… mucha crema; a la cremosa mezcla se añade o azúcar y canela o una pizca de sal. También se sirve una salchicha de carnero ahumado, muy similar al salami italiano, acompañado de unas sabrosas galletas saladas y un pan recién horneado, preparado en la casa por la misma Señora Eikelund. Un aromático café y unas crepas delicadas terminan la cena mientras las mismas personas quienes sirvieron, vestidos de sus típicos trajes regionales prepara el programa musical. Una niña toca el violín… un padre baila con su hija, una pareja madura ejecuta una danza. Al fin del programa, los turistas son invitados por la anfitriona a bailar con miembros del elenco, y, para terminar la experiencia, las varias nacionalidades se presentan y cantan una canción nacional. Los espectadores de los Estados Unidos, acompañados por unos de los artistas, cantan una conmovedora versión de God Bless America, por ejemplo. Al salir del comedor, satisfechos y emocionados, tienen la oportunidad de saludar y agradecer a los que les han ofrecido su familiaridad esta noche. De regreso en el autobús, la Señora Eikeland, siempre viva y habladora, prepara la despedida, diciendo que dejará a sus convidados muy cerca de su propio hotel.

No salgan de Bergen sin aceptar la hospitalidad de la encantadora Señora Signy Eikeland y su sincera y sensacional FANA FOLKLORE.

La bella ciudad de Bergen espera, acoge y encanta al turista. ¡Visítenla!

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