Un memorable “Carousel” de Rodgers y Hammerstein…
un espléndido exitazo musical, vocal y escénico

Photo By © Julieta Cervantes

Hay muchos placeres relacionados con la obra “Carousel en cartelera en el Imperial Theatre de Broadway. En esta versión de la clásica obra musical con música de Richard Rodgers y libro y letra de Oscar Hammerstein II, cada aspecto de la deleitable producción muestra las señas de una obra hecha con amor, pericia y talento…mucho talento. La energía y fuerza de los miembros del elenco entero, las conocidas melodías de la partitura, la llamativa puesta en escena con dirección de Jack O’Brien y escenografía de Santo Loquasto, vestuario de Ann Roth, iluminación de Brian MacDevitt y sonido de Scott Lehrer…todos los elementos hacen de esta nueva versión de “Carrusel” una obra que ver, gozar y admirar.

La obra es cantada casi completamente, con lujosas orquestaciones de Jonathan Tunick que realzan la magnífica música del conocido compositor y las voces melifluas de los tres principales: Joshua Henry en el papel de Billy Bigelow, el malogrado voceador de carnaval, Jessie Mueller en el papel de la sencilla y enamoradiza Julie Jordan, y la grandiosa voz de la soprano de ópera Renée Flemming como Nettie Fowler, amiga y confidente de Julie. En el mero centro de la obra es el amor entre el machista y abusivo Billy con Julie  quien se enamoró de él desde la primera vez que lo vio en el carnaval y la  tortuosa relación que comparten. Julie, aunque cegada por el amor que tiene hacia el rufián, no quiere aceptar el carácter del hombre con quien se ha casado hasta que es matado en una tentativa fracasada de robar a un ricachón del pueblo.

Después de su muerte, el destino le da a Billy una oportunidad para rectificar los errores que había cometido en su vida gracias al personaje del Guardián de las Estrellas (John Douglas Thompson) quien le permite que vuelva al mundo para ver cómo su muerte ha afectado a su familia. Han pasado quince años y su hija, Louise (Brittany Pollack), a quien ve por primera vez, ya es una adolescente, y, ella, como su madre, es una chica sensitiva y solitaria, y quien, siguiendo el ejemplo de su madre, se interesa en un muchacho del carnaval. Otra vez en la tierra, pero solo temporáneamente,  aunque nadie puede verlo a él, él le da una seña de su presencia a Julie, en forma de una estrella rutilante que representa el amor eterno que le tiene él a ella.

Hay unas intrigas secundarias que entrelazan sus tramas con el asunto principal: la relación entre Julie y su mejor amiga Carrie Pipperidge (Lindsay Méndez, cariñosa) y con Nettie (la Señorita Flemming), una mujer mayor y más sabia; el chistoso y divertido noviazgo… y matrimonio…de Carrie con Enoch Snow (Alexander Gemigniani, fuerte en su papel secundario), un vendedor de peces quien siempre huele a pescado; la vida diaria de los que habitan un pueblo costal del estado de Maine a fines del siglo diecinueve y principios del siglo veinte. La historia más detallada y más emocionante es la de Julie y Billy que deja una huella indeleble en el corazón… es aquí el único punto débil de la obra: la falta de química romántica entre Julie y su Billy…y en una obra que depende de esta relación, hay que admitir que es una falla muy grave.

La escenografía del Señor Loquasto ubica la musical creíblemente en la costa de Maine y en el reino del guardián de las estrellas en la zona tenebrosa entre la vida terrestre y el más allá. La iluminación del Señor MacDevitt crea bellas puestas de sol tan típicos de las de la región norteña de los Estados Unidos y el vestuario de la Señorita Roth refleja la moda pintoresca y campesina del lugar y la época. El sonido del Sr. Lehrer realza la calidad de la producción.

Las canciones son interpretadas exquisitamente por los principales: sobre todo la conmovedora melodía “You’ll Never Walk Alone” cantada por la Señorita Flemming en una interpretación que para el espectáculo por sus prolongados aplausos; la plañidera “If I Loved You” entonada por la Señorita Mueller y el Señor Henry como Julie y Billy; la cómica “Mister Snow” cantada sentimentalmente por la Señorita Méndez, “A Real Nice Clambake” vocalizada por todo el elenco; “June is Bustin’ Out All Over” un himno a la belleza del mes y del verano… y ¿Quién podría olvidar la intensa e impactante interpretación del “Soliloquio” (“Soliloquy”) que termina el primer acto tan bellamente.

Gran parte del éxito de la obra se debe al experto coreógrafo Justin Peck quien ha creado unos exquisitos bailes que promueven la acción de una manera bella y vanguardista. El suntuoso The Carnaval Waltz” abre la obra de una manera espectacular; aquí, en los primeros momentos de la producción, la perfecta mezcla de los varios elementos de la obra presagia un entretenimiento aparatoso. Peck, coreógrafo en residencia en el ballet de la Ciudad de Nueva York, ha ideado unos bailes increíblemente memorables: “Blow High, Blow Low” interpretado magníficamente por Amar Ramasar en el papel de Jigger, amigo de Billy quien tiene la culpa de su muerte. Ramasar, miembro del Ballet de la Ciudad de Nueva York, crea unos de los momentos más gloriosos de la producción. El Ballet, interpretado garbosamente por Brittany Pollack en el papel de Louise, hija de Billy y Julie, es un éxito de coreografía e interpretación.

Rodgers y Hammerstein’s Carousel abunda en momentos tiernos, cómicos y bellos. “Carousel” en cartelera en el Imperial Theatre, 249 de la calle cuarenta y cinco oeste, New York. Funciones: martes, a las siete; miércoles, a las dos y las ocho; jueves, a las siete; viernes, a las ocho; sábado, a las dos y las ocho; domingo, a las tres. Boletos, de $59 a $169, disponibles en la taquilla del Imperial, por telecharge.com o al 212.239.6200.

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