“Angels in America” vuelve triunfante a Nueva York
Asombrosa reposición de un clásico vence el pasar de los años

Photo By © Brinkhoff-Mogenburg

La presente producción de “Angels in America” es una revelación … la obra muestra el poder duradero y el valor perdurable de esta obra clásica de la época moderna. De lo que he visto en la primera parte, “El Milenio se aproxima,la obra ha aguantado el pasar de los años y llega a superar la versión original que estrenó en 1993.

La producción actualmente en cartelera en el Neil Simon Theatre, de más de tres horas y media, es un testimonio a su belleza y al ingenio y talento del dramaturgo Tony Kushner. “Milenio” nos presenta la  ciudad de Nueva York en la década de los 80, antes de que el espectro de “la plaga homosexual” haya diezmado a gran parte de la población del mundo y a muchos de  los principales protagonistas. La obra une unas historias personales complicadas que frecuentemente se entrelazan. Louis Ironson, (James McArdle), un judío homosexual neurasténico, descubre que su amante, Prior Walter (Andrew Garfield, extraordinario), tiene SIDA. El poderosos abogado mcCarthista Roy Cohn (Nathan Lane, asombroso) le ofrece a Joseph Pitt (Lee Pace, mesurado), un homosexual casado, Mormón y miembro del Partido Republicano, una posición en Washington. Joe vacila porque siente que su mujer Harper (Denise Gough), agorafóbica, y adicta al valium, no podría aguantar el traslado de Nueva York a Washington. El poderosos Cohn,  homosexual, también en el armario, descubre que tiene SIDA pero insiste, para proteger su reputación, que tiene cáncer del hígado.

Prior, visitado por fantasmas de personas históricas y personas de su pasado, sigue empeorando, hasta que lo visita un ángel (Amanda Lawrence), pero es un ángel caído, vestido de harapos que anuncia que pronto llegará el mensajero. Joe difícilmente aguanta el choque entre su identidad sexual y sus creencias religiosas mientras que su esposa, reconociendo la verdadera identidad sexual de su esposo, cae más y más en su depresión mental. Louis no es tan fuerte para ver sufrir a Prior y quiere dejarlo; así comienza una relación sexual con Joe. La madre de Joe, Hannah (Susan Brown, en uno de sus múltiples papeles) viaja a Nueva York para ayudar a su nuera. Harper encuentra la fuerza para separarse de su esposo. La condición de Roy empeora tanto que necesita ir al hospital donde, padeciendo de SIDA, es visitado por el fantasma de Ethel Rosenbergy. Ésta, ejecutada por traición, mayormente por la influencia de Cohn, le canta una canción de cuna, así anunciando su muerte, y, en un acto de merecida venganza, le deja saber que ha sido excluido por el Colegio de Abogados del Estado de Nueva York.

La maravillosa puesta en escena depende de ejemplos de deus ex machina y pasmosos efectos especiales creados por los talentosos miembros del equipo técnico que realizan la visión del dramaturgo. Escenografía de Ian Macneil, vestuario de Nicky Gillibrand, iluminación de Paul Constable, música de Adrian Sutton y sonido de Ian Dickinson for Autograph, bajo la diestra dirección de Marianne Elliott, crean el ambiente perfecto para la obra. Ilusiones de Chris Fisher, movimiento original de Robby Graham, dirección y diseño de títeres de Finn Caldwell y diseño de fantoches de Nick Barnes realzan grandemente la producción.

 

“Angels in America” en cartelera en el Neil Simon Theatre, 250 de la calle cincuenta y dos oeste, Nueva York. Para horario y precios, consulten angelsbroadway.com y ticketmaster.com.

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