“Charlie” llegó a New York…pero, ¿dónde están los dulces?
CHARLIE and the CHOCOLATE FACTORY

Pictured (Left to Right): Ben Crawford, Emma Pfaeffle, Kathy Fitzgerald, F. Michael Haynie, Alan H. Green, Christian Borle, Trista Dollison, John Rubinstein
Photo By © Joan Marcus

Basada en el libro infantil del escritor británico Roald Dahl, Charlie y la fabrica de dulces, la nueva musical, sigue las aventuras del joven Charlie Bucket, un muchacho pobre quien sueña con visitar la fabrica de dulces del mejor chocolatero del mundo, el introvertido y extravagante Willy Wonka. Wonka, quien había cerrado su fabrica cuando sus competidores mandaban espías para robar sus recetas secretas, al fin abre una pequeña dulcería con el fin de encontrar un heredero para su fabrica. Los libros de Dahl casi siempre tienen un lado oscuro en el cual el autor intenta aleccionar a sus lectores en el buen comportamiento y los buenos modales.

La musical, con libro de David Greig, ciertamente muestra este lado brumoso del libro de Dahl, pero falta cierta magia…principalmente porque la escenografía de Mark Thompson no logra crear un mundo de fantasía; para decir la verdad, parece que los efectos especiales de la producción, mucho más sencillos que los que vi en Londres hace dos años, carecen de los encantos de la producción londinense. La música de Marc Shaiman y letra de Scott Wittman y el Sr. Shaiman palidecen comparadas con las dos canciones tiradas de la película “The Candy Man” y “Pure Imagination” de Leslie Bricusse y Anthony Newley.

A pesar de lo negativo, hay mucho que alabar en la producción, sobre todo la interpretación de Christian Borle como el extravagante Willy Wonka. El brioso delirio y el extraordinario ingenio de Borle propulsa la producción y el actor mantiene el fino equilibrio entre locura, alegría y astucia. No podría imaginar a otro actor en el papel de Wonka quien pone en circulación cinco billetes dorados dentro de sus barras de chocolate; los cinco niños que los encuentran, podrán visitar la fábrica; además uno recibirá chocolates y golosinas por toda la vida, y el ganador también recibirá un premio muy especial que se anunciará después. Los niños vienen acompañados por su padres; solo Charlie (Ryan Foust, en la función del martes, veinticinco de abril), viene acompañado por el abuelo paterno Joe (John Rubinstein, cómico). Uno por uno, las excentricidades, manías, imperfecciones y defectos de cada niño se descubren, revelando la mala educación de cada uno, lo cual es exactamente lo que esperaba el astuto Wonka.

Augustus Gloop ( F. Michael Haynie) no puede controlar su gula, y cae en un río de chocolate; un tubo lo absorba y lo bota fuera de la fabrica. Violet (Trista Dollison), quien mastica chicle obsesivamente, se convierte en un globo vivo al probar un chicle experimental cuyos sabores son los de una cena completa y un postre. Veruca Salt (Emma Pfaeffle) es una niña consentida quien no acepta la palabra no e insiste en obtener lo que quiere; ella es destruida por unas ardillas gigantescas y tirada a la basura. Mike Teavee (Michael Wartella) mira la televisión constantemente; por su obsesión, es transformado en una imagen en la televisión, un muchacho en miniatura. La maravillosa actriz cómica Jackie Hoffman interpreta a la madre de este último y gana grandes carcajadas. Al fin, sólo quedan en la fábrica Charlie y su abuelo…Charlie es el ganador y su premio es la fábrica del señor Wonka.

Cuando los niños llegan a la fábrica, la obra llega a ser mucho más divertida. Las escenas cuando los niños son castigados e expulsados son las más deliciosas y es aquí que el equipo técnico sí logra crear magia; escenografía y vestuario de Mark Thompson, iluminación de Japhy Weideman, sonido de Andrew Keister, video y proyecciones y Jeff Sugo llegan a captar el ambiente perfecto para la acción.
Hay que mencionar los títeres de Basil Twist que añaden mucho al placer y a la diversión. Twist ha creado unos seres con cabezas humanas y cuerpos de títeres para representar a los Oompa-loompas, unos enanos que trabajan en la fábrica. Los Oompa-loopas son absolutamente adorables y son una verdadera maravilla del teatro. La coreografía es de Joshua Bergasse y la briosa dirección es de Jack O’Brien.

Roald Dahl’s CHARLIE and the CHOCOLATE FACTORY, the musical, en cartelera en el Lunt-Fontanne Theatre,  205 de la calle cuarenta y seis oeste. Funciones:  lunes y martes, a las siete; miércoles, a la una; viernes, a las ocho; sábado, a las dos y las ocho; domingo, a la una y las seis y media. Boletos: $69 a $159, disponibles al Ticketmaster.com, al 877.250.2929 o en la taquilla.

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