Afghanistan, Zimbabwe, America, Kuwait”
Los horrores de la Guerra como asunto personal

Cuatro lugares disparates, separados por miles de millas, aparecen en el título de la obra de Daniel Talbott que estreno recientemente en el Gym at Judson de Nueva York. Tal vez lo más espectacular de la producción es la escenografía de Raul Abrego que ha convertido el interior del espacio en un desierto poderoso, con dunas de arena tan realistas que se creería en el medio de la Sahara. Para llegar a sus lugares, los espectadores tienen que cruzar el desierto, por decir, y, si no fuera por el aire acondicionado, se podría casi sentir el calor y escuchar el canto de las cigarras. Según las notas escritas en el programa, la acción tiene lugar en un futuro no tan lejano, en un enclave casi abandonado muy lejos de la civilización como la conocemos. Es allí donde  se encuentran dos soldados Smith , interpretado por un energético Seth Numrich y su compañero más silencioso y taciturno Leadem, actuado por Brian Miskell. ¿Estarán allí para guardar el lugar o sencillamente estarán esperando la muerte? Esta es una de las decisiones que tiene que hacer el espectador y la respuesta no está segura.

La obra abre en la oscuridad del desierto; se ve la silueta de una mujer que gime fuertemente en una lengua que no se entiende; después de su llanto incomprensible (aunque sí que se sabe que está quejándose de la guerra y sus horrores), ella pronuncia unas palabras en inglés con efecto aterrador: ella explica cómo fue violada constantemente por los hombres de un pelotón día tras día y como esperaba…mejor dicho, deseaba, morir. Después, como la esperanza, ella desaparece en la noche. Ella, interpretada con fuerza por Jelena Stupljanin, es nada más que una alucinación de Leadem, porque él fue uno de los que la había violado. Las visiones de su hermano lo persiguen también… el soldado había dejado a este muchachito solo en California y la historia que el chiquito le cuenta acerca del rapto de un delfín en el pacifico por unos marineros corresponde demasiado al rapto de la joven serbia cometido por el hermano mayor.

Cuando otro soldado (Chris Stack) llega al lugar, medio muerto, con gran hambre y sed, los dos no saben si lo van a aceptar o no, debido a la escasez de agua y comida; la falta de estas dos fuerzas vitales causa estas y más alucinaciones que les hacen la vida y la soledad intolerables.

Vestuario de Tristan Raines hace lucir los cuerpos bronceados por el sol y debilitados por la fatiga. Iluminación de Joel Moritz capta el sol abrasador y el sonido de John Zalewski reverbera con el zumbido causado por el calor. Proyecciones de David Tennent y coreografía de danzas y violencia  de Unkledave’s Fight-House añaden mucho a la producción. El mismo Sr. Talbott dirige la producción.

“Afghanistan, Zimbabwe, America, Kuwait” en cartelera en el Gym at Judson, 243 de la calle Thompson, entre Washington Square sud y la calle tres, Nueva York. Funciones hasta el veintisiete de junio con el siguiente horario: jueves, viernes y sábado, a las siete. Boletos: $45 al 212.352.3101 o al www.theatermania.com.

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